Hay episodios en los cuales los autores se encuentran ante la incertidumbre de no saber qué redactar. Este 'bloqueo de escritor', como es conocido popularmente, tiene la característica de tener al individuo con unas tremendas ganas de escribir sobre algo, de lo que sea. El problema es que una vez con la hoja frente a él y con el lápiz o bolígrafo en la mano, las ideas simplemente no fluyen. Hay una maraña en su cerebro llena de temas qué platicar, pero por alguna razón el escritor no puede plasmarlas ante sí. Algo lo detiene. La duda, el cansancio, el hastío, las reservas para consigo mismo, la falta de inspiración, un sinfín de excusas surgen para detener el flujo de creatividad. Después de un tiempo, ya sean días, semanas o meses, súbitamente se enciende una mecha en el autor, algo se ilumina que provoca instantáneamente el deseo de tomar la pluma y poner palabras sobre la libreta o cuaderno almacén de sus ideas y pensamientos. Es así como pone fin a su bloqueo.
Ahora puedo anunciar casi con seguridad que después de muchos meses de estar inmersa en dicha etapa frustrante, estoy por llegar a su fin pues en mi mente se ha estado gestando la trama de un relato probablemente vacuo para muchos en cuanto a su núcleo, pero el cual tengo una gran necesidad de manifestar. ¿Su génesis? Mi efímera pero inolvidable correspondencia vía red social con cierta persona cuyo nombre no revelaré, pero que me ha dejado marcada de por vida por sus muestras de bondad y atención desinteresados. Si antes lo hallaba fascinante por su trabajo, su personalidad (o lo que se sabe de ella) y su aspecto físico, de verdad que tras haber tenido la gran oportunidad de comunicarme con él, quedé... No sé, no tengo palabras para expresar lo que siento por él ahora. Sería muy aventurado decir que me enamoré, pero lo cierto es que desde entonces no lo veo con los mismos ojos. Sólo sé que es algo tremendo, mucho más fuerte que yo. Y por supuesto, este sentimiento no me abandonará nunca. ¿Sueno a estar hundida en la locura? Probablemente. Aun así, es una locura hermosa de la cual no quiero huir.