
Casi lo olvidaba. Acorde a las fechas decembrinas, acá este video. Seguro a Krystopher le va a encantar aunque tal vez ya lo vio.
Muestra pública de todos aquellos fantasmas que habitan mi cabeza y plasmo a través de mis escritos

En suma, un viaje exitoso ya que sobreviví a él.

Me declaro fan de todos los artistas que aparecen en este video, en especial de los tres individuos del minuto 1:50-1:53 que son LO MÁS. <3
Y justo el otro día que me mandaron una cadena que hablaba del mismo asunto, venía un adjunto a otro video que trata sobre una teoría descrita por la periodista Naomi Klein sobre una táctica utilizada por los gobiernos para imponer el miedo en la población y así tenerlos a su merced. De acuerdo a Klein, esta medida ha sido utilizada para la instauración del modelo neoliberal. Es un minidocumental de 7 minutos dirigido por Alfonso Cuarón llamado La Doctrina del Shock y por suerte está subtitulado para aquéllos con dificultad en el idioma.
De nuevo ustedes juzguen y saquen sus propias conclusiones.
Todo esto en cuestión de dos semanas. Si no me da burn-out será un milagro.
Anoche me fui con mis papás a cenar a un pequeño restaurante ubicado cerca de la casa. Aunque no soy muy adepta a estar rodeada de mucha gente (ermitaña y paranoide hasta la cepa LOL) igual fui porque vaya que necesitaba ver otros seres humanos aparte de mi familia y yo misma. Además mi mamá prácticamente me obligó a ir. En un momento que ya estábamos comiendo se sentaron en la mesa detrás de la nuestra una familia cuyos miembros tenían parte del rostro, más que nada la nariz, roja por sobreexposición solar, así como la parte superior de sus brazos. Ciertamente la tonalidad clara de su piel sobre las zonas afectadas y sus constituciones físicas en general dennotaban su naturaleza turística. Fue mi mamá la que llegó a la conclusión de que éstos provenían de Monterrey ya que alcanzó a distinguirles el acento. Y efectivamente, llegué a escuchar una porción de su conversación y no puse atención a ésta porque no me importaba pero eso sí, la expresión regiomontana estaba presente.
Fue cuando me puse a pensar en el por qué de la admiración excesiva de los tampiqueños en general hacia los regios. Una razón es la cercanía. Si la ciudad en este caso fuera Guadalajara seguro habría fans por doquier en esta parte del país. Monterrey es precioso y espectacular, de eso no tengo duda. Lo he visitado un par de ocasiones y la última tuvimos la oportunidad de probar la autopista (digna de un sueño al carecer de curvas) por la cual sus habitantes viajan hacia McAllen, la ciudad estadounidense fronteriza donde suelen realizar las compras de fin de semana y vacacionales. Gastan allá y pensar que en su propia urbe poseen riquezas más allá de lo imaginadas, lo que implica la existencia de personajes habitués de las revistas sociales (Quién, Caras, Hola, etc.). Al menos lo primero es otra razón por la cual muchos paisanos gustan de la ciudad. Hasta ahí no hay problema, se comprende el encanto hacia Monterrey. Es al hablar sobre el deseo ferviente del tampiqueño de ser como un regiomontano cuando me crispan los nervios. O el deseo de ser regiomontano, depende de la perspectiva de cada quién.
Algo que he estado percibiendo en la sociedad actual (al menos en la gente de este pueblo que forma parte de ella) es el querer lo mejor de lo mejor, casi siempre refiriéndose a lo material. Es por esto que a cada rato se ven más establecimientos comerciales a través de la zona comercial, valga la redundancia, y es común verlos pululando de gente queriendo conocer lo nuevo a ofrecer para sus exigentes clientes. Debido a que lo obtienen todo de forma inmediata y sin obstáculo de ningún tipo, llegan a la conclusión de que nunca se les negará nada y que son merecedores de esas recompensas tangibles, y que acaso llegada la ocasión en la cual no se les otorguen tales lanzarán rabietas hasta ser complacidos. Es tras varias complacencias que poco a poco adoptan una personalidad altiva y presumida, creyendo que así se parecerán a los regiomontanos o al menos a los defeños de clase alta. En otras palabras, son una imitación barata de éstos. Cualquiera pensaría que es mera exageración pero ocurrió algo más en esa salida nuestra que reforzó mi pensamiento.
Ya terminando de comer mi mamá puso una cara y murmuró algo como "y hablando de..." y tras preguntarle qué pasó comentó que acababan de sentarse detrás de mi y mi papá un matrimonio que ella conoce pero que hace tiempo no les habla, desde que mi hermano era niño, y que son gente de lo más arrogante y amargada. Traté de abstenerme a criticar pero fue casi imposible ya que quise saber más al respecto (maldita curiosidad). Cuando disponíamos a irnos mi mamá se paró primero y se fue del otro lado del restaurante (es de verdad muy pequeño) y cuando la seguí se me ocurrió voltear a ver casualmente hacia la mesa donde estaba el matrimonio. La mujer era muy delgada, de pelo oscuro y corto abajo de las orejas, de ojos oscuros y mirada seca y fría. Seguro reconoció a mi mamá porque cuando ella caminaba hacia la puerta la señora se le quedó viendo fijamente con cara de muy pocos amigos y aunque no me volteó a ver, vaya que me sentí super incómoda al verla observar a mi mamá de esa manera tan brusca. No pude evitarlo, la odié en ese instante.
Fue cuando pensé: ¿Por qué la gente cuando imita a alguien de dinero piensa que debe comportarse de forma tan grosera? ¿Son tan ignorantes que creen que los verdaderamente ricos son así? Eso lo dudo ya que he llegado a conocer a hijos de matrimonios pudientes y la mayoría son personas ejemplares. De por sí la gente falsa es de lo peor, yo nunca he sido amiga de gente que no es ella misma. Ahora imagínenselos queriendo ser como su idea errónea de lo que son los ricos. Créanme, no por sonar como una bruja pero dan lástima de lo mal que se ven. En mi infancia y adolescencia conocí a muchos chavos de familias de esa calaña y fui víctima de sus críticas y conductas inmaduras y diría yo que hasta erráticas. No eran más que posers que creían fervientemente estar en la cima de la escala social, cuando inconcientemente sabían que su vida era distinta. Por eso su frustración ante su realidad y el que canalizaran ese resentimiento contra los que parecíamos más vulnerables al acoso. Aunque eran muchos los involucrados sólo se dio en la escuela donde estuve y pasó hace años pero por desgracia actualmente individuos como esos pululan en esta pequeña ciudad y a cada rato hay que soportarlos porque se encuentran esparcidos por todos los rincones y no dan signos de extinguirse debido a tanta novedad presente. Por eso no puedo esperar al día en que pueda largarme de aquí y por fin me rodeé de gente auténtica que no tema ser ella misma, así me contagiarán y podré expresarme tal cual soy.